Etiquetas

IMG_0649

 

Colonizado por tu hechizo

tras derrota en grave contienda

un alma con mil vidas, que en paz no descansa

de entre los muertos, habla por el viento

escucho, te siento, mas en parte te puedo ver

mi piel eriza

cual demente o perturbado anda en incierto.

 

Escucho rugidos y ecos estruendosos

aquella grave y cálida voz

silbas tus mundos

recitamos en cercanía

taciturno, quedo seducido con tales maravillas

y las ansias de ser preso en tu condena

transportar a tu orbe onírica

tempestad dentro de mi cabeza

ajena a convencionalismos,

sucumbir ante tu imperio implacable

con codicia de este mundo

aquel que murmulla entre la briza del sur y

la aurora corinta.

 

Sentir tu engendro cada noche en nuestras citas

quien al ver mi lagrima, acogiste en vigilia.

duermes a mi lado, haciendo guerra a mi soledad

en etéreo terreno poblado de demonios

de mi camino tomas riendas

y con caricias quiméricas, me llevas al misticismo

Arrebatado por tu avidez conmicerada

de mi destierro inmerecido.

 

Veo sombras y negruras

¿Porqué me atormentas?

con generosas concesiones y

mezquinas atribuciones

ríes ante mi apuro,

dándome a probar lo necesario para envenenar

y no lo suficiente para morir y partir a tu lado

Mis ojos profanos necesitan palparte, tangible

temeroso de perderme en trastorno sin regreso

apuros de poseerte, así alimentes mi anhelo

¡Tan infinita tu impiedad!

muestras el paraíso al meditar,

para recordarme lo lejos que estoy de él,

y del deleite de tu sensibilidad.

 

¡Que me envíen a la horca!

pues de hechizos me valgo para rosarte

¡Que me empalen!

Pues lejos de necesitar estar en este mundo,

sueño con la herejía de vagar a tu lado

¡Que me lapiden!

Pues soy infiel a mi naturaleza mediocre,

que atocigante en dolor y sufrimiento,

me lleva a querer rechazar el regalo de la vida,

para ir detrás de tí y así

poder vagar de la mano por el cosmos.

Tomás G. Michel

 

Anuncios